Quieren instalar un megaparque eólico en la Costa Atlántica

La iniciativa tiene el respaldo del Ministerio de Ciencia y Tecnología

Actualmente en plena etapa de evaluación de factibilidad, el complejo estará ubicado en la localidad de Centinela del Mar, entre Miramar y Necochea. El emprendimiento es una idea conjunta de una dependencia del Instituto Nacional de Tecnología Industrial y una cooperativa eléctrica marplatense.

La tentadora posibilidad de aprovechar energéticamente los fuertes y constantes vientos del sur de la Costa Atlántica está siendo evaluada por técnicos del Centro Aeronáutico y Espacial, dependencia del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), que junto con la cooperativa eléctrica Lacop -de origen marplatense- tiene previsto instalar un parque eólico de gran envergadura en la zona. La intención de ambas entidades es obtener energía eléctrica limpia y renovable en la localidad de Centinela del Mar, situada entre Miramar y Necochea.

“La iniciativa se encuentra actualmente en plena etapa de evaluación de factibilidad. En base a los análisis realizados desde julio del año pasado hasta la fecha podemos decir que las altas velocidades de los vientos de Centinela del Mar oscilan entre los 4 y los 20 metros por segundo, con un valor medio de 8 metros por segundo. Esos datos reflejan un nivel óptimo de recursos para que el parque aerogenerador esté operativo hasta un 90% del tiempo”, puntualiza Raúl Mingo, director del Centro Aeronáutico y Espacial, en diálogo con Revista Petroquímica, Petróleo, Gas & Química.

Con el respaldo financiero de Lacop y del Ministerio de Ciencia y Tecnología, inicialmente fueron instaladas dos torres de 48 metros de altura que poseen estaciones meteorológicas y sensores anemométricos colocados a distintas alturas. “Contamos con tres puntos de medición: uno a 48 metros, otro a 30 metros y otro a 15 metros. Son tres equipos que envían señales en forma remota a nuestra base de cómputos para que las procesemos. Si bien teníamos confianza en este proyecto, los datos obtenidos nos sorprendieron mucho”, reconoce el directivo.

En su opinión, más asombrosa que la potencia de los vientos medidos es su frecuencia. “Son pocos los días de calma, lo que augura una productividad muy alta para el parque. Hasta ahora hemos constatado un promedio de sólo tres jornadas sin viento por mes”, detalla.

Región privilegiada

A decir de Mingo, varias zonas de la Costa Atlántica podrían reunir características similares a las observadas en Centinela del Mar. “Se trata de una región con vientos importantes y que no está muy distante de los principales centros de consumo del país. Dicho de otro modo, tiene todas las condiciones necesarias para la instalación de megaemprendimientos eólicos, más que para limitarse a la generación de pequeña escala”, indica.

En ese sentido, destaca la importancia de los actores interesados en financiar esta clase de inversiones, y apunta que la cantidad de equipos y la capacidad de producción a instalar no son variables que únicamente defina el viento. “También obedecen a la disponibilidad del lugar, a la aprobación de estudios ambientales y a la demanda que se quiere abastecer”, añade.

Afortunadamente, destaca, existe un creciente interés de las autoridades por incorporar la energía eólica y otras fuentes renovables a la matriz energética nacional. “Hay que prepararse para este desafío, que permitirá generar electricidad limpia y accesible, además de mejorar el sistema de abastecimiento energético y, por ende, la calidad de vida de los argentinos”, completa.

Necochea pica en punta

Independientemente de la concreción del megaparque proyectado por el INTI y la Lacop en Centinela del Mar, el sur de la Costa Atlántica será sede de otro significativo emprendimiento vinculado con el sector eólico. En Necochea se construirá Punta Negra, complejo aerogenerador a cargo de Vestas Argentina que implicará un primer desembolso de más de 70 millones de euros (es decir, casi 100 millones de dólares).

Según Martín Issin, subsecretario municipal de Producción de la citada localidad balnearia, su producción inicial rondará los 20 megawatts (MW), capacidad que en la última etapa del emprendimiento se cuadruplicará.

La instalación -que tendrá lugar en un predio de 157 hectáreas (Has) cedido por la comuna- contará en una primera instancia con un total de entre 7 y 10 molinos que producirán alrededor de 20 MW. No obstante, la intención es elevar la capacidad hasta los 80 MW en la última fase del proyecto. “Cada molino tiene una altura aproximada de 100 metros y dispone de aspas de 45 metros. Las turbinas, por su parte, se caracterizan por su gran tonelaje”, comentó Issin.

Para el funcionario, la creación de un parque eólico de grandes proporciones siempre fue un sueño para el estado municipal de Necochea. “Aquí venimos siendo muy proactivos en pos de apoyar la generación de energías alternativas. Y no vamos a limitarnos al ámbito aerogenerador; también nos interesa avanzar en materia de biocombustibles”, aseveró.

Pros y contras

De acuerdo con Josep Lluis Cortés Oliva, director general de Vestas para Latinoamérica, indiscutiblemente el mayor atractivo del mercado energético argentino se relaciona con sus recursos eólicos, que son elevados y constantes, por lo que se ubican entre los mejores a escala planetaria. “A eso se suma la disponibilidad de una orografía muy apetecible; es decir, de terrenos muy planos y accesibles que facilitan la instalación de equipos. Adicionalmente, el acceso a la red eléctrica resulta bastante sencillo”, manifestó el ejecutivo en diálogo con este medio.

Consideró, como contrapartida, que el principal reto que tiene por delante la Argentina es el mismo que, en mayor o menor proporción, deben enfrentar todas las naciones. “Me refiero específicamente a la capacidad de obtener financiación internacional para llevar a cabo nuevas iniciativas. En los tiempos que corren se trata de un desafío de magnitud considerable”, advirtió. ℗

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