“Perú dejó de ser un país maldito para la inversión hidrocarburífera”

Entrevista con Daniel Saba de Andrea, titular de PeruPetro

En julio el país licitará entre 22 y 25 nuevos lotes exploratorios. Para el presidente de PeruPetro, Daniel Saba de Andrea, mientras que hace 20 años ninguna empresa se hubiera presentado a ofertar por ningún área en suelo peruano el año pasado se registraron 38 ofertas, de las cuales 14 resultaron aprobadas.

En manos de Ollanta Humala o Keiko Fujimori, la sucesión presidencial de Alan García se definirá en la siempre incierta instancia del ballotage. Pero más allá de las dudas políticas, desde hace varios años Perú vive un crecimiento económico sostenido, con una inflación controlada de un 2,3% anual.

Y a la par del mejoramiento de la economía nacional, la industria hidrocarburífera peruana también se encuentra en plena etapa de expansión. “Hasta hace poco se creía que estábamos malditos por no disponer del crudo y el gas que disfrutaban nuestros vecinos. Pero más que a razones geológicas esa histórica diferencia obedeció a motivos sociales y políticos. El terrorismo de Sendero Luminoso impidió que muchas empresas exploraran nuestra selva, a lo que deben sumarse las crisis financieras y los períodos de ajuste que padecimos en las últimas décadas”, explica Daniel Saba de Andrea, presidente del Directorio de PeruPetro, en diálogo con Revista Petroquímica, Petróleo, Gas & Química.

En ese sentido, considera clave la implementación de la Ley de Hidrocarburos 26.221, aprobada en 1993, que estableció que los hidrocarburos in situ le pertenecían al Estado peruano, mientras que PeruPetro poseía el derecho de propiedad de esos recursos al ser extraídos y puede concederlos a eventuales contratistas. “En la práctica, esta normativa brindó una gran seguridad para los inversores, que a partir de ella pudieron disponer de los combustibles fósiles apenas se extraían del subsuelo”, detalla el ejecutivo.

Por otro lado, indica que la reglamentación fijó plazos determinados para los convenios de explotación en caso de hallarse petróleo (30 años) o gas natural (40 años). “Asimismo, precisó que la fase exploratoria se extienda hasta los 10 años (siete inicialmente y otros tres de posible prórroga), lapso durante el cual no se pagan impuestos. Y los contratistas, por su parte, deben asumir los riesgos propios de la actividad y cumplir con todas las normas ambientales y de participación ciudadana”, completa.

Territorio semi-virgen

A decir de Saba de Andrea, las costas peruanas frente al Pacífico se están convirtiendo en un gran centro de exportación, especialmente a China. “Además, tenemos un amplio potencial de expansión tanto en términos mineros como hidrocarburíferos. Y contamos con óptimas condiciones puntuales para atraer a la inversión internacional”, enfatiza.

Según sus palabras, Perú posee petróleo pesado en su selva norte, hidrocarburos en Tumbes (Talara), petróleo liviano en la selva central y condensados y gas cerca de Cuzco (Camisea).

“Entre los últimos 20 y 30 años nuestros niveles exploratorios han sido muy bajos. Por eso nuestros actuales parámetros productivos aún siguen siendo escasos, pero eso va a cambiar totalmente en el corto plazo. Después de todo, tenemos 18 cuencas sedimentarias (10 en la costa, seis en la selva y dos en la zona intermontañosa) que abarcan unos 83 millones de hectáreas”, puntualiza.

Esa superficie, añade, está en un 54% contratada y en un 28% disponible. El resto se encuentra en evaluación o con contratos suspendidos. “En los últimos seis años obtuvimos 11 grandes descubrimientos (tres de petróleo ligero, tres de crudo pesado, tres de gas y condensados, uno de gas natural y uno de gas no convencional), lo que nos hace ver el futuro con un gran optimismo”, comenta.

Y en base a los depósitos hallados hasta el momento, anticipa que en 10 años la producción hidrocarburífera peruana crecerá en 500.000 barriles diarios. “No obstante, con nuevos hallazgos esa cifra se elevará aún más”, sostiene.

Licitación inminente

Para el titular de PeruPetro, el gas de Camisea tendrá un fortísimo impacto económico a nivel local, al tiempo que fomentará un profundo cambio en la matriz energética peruana. “Estimamos una producción potencial de 1.000 millones de pies cúbicos de gas”, proyecta Saba de Andrea.

En esa dirección, se compromete -desde la firma que preside- a promover el sector, negociar y suscribir contratos, supervisar su cumplimiento y gestionar y transferir las regalías.

“Otra de nuestras obsesiones se vincula con la seguridad institucional. En nuestro país rige el modelo de ‘contrato ley’, basado en el artículo 62 de la Constitución Nacional de Perú. El mismo asegura que los contratos no pueden disolverse de manera unilateral sino que ambas partes deberán estar de acuerdo para hacer cualquier modificación. Además, postula un igual trato para inversores locales y extranjeros”, precisa.

Por si eso fuera poco, resalta la importancia de haber firmado un Tratado de Libre Comercio (TLC) con potencias de la talla de Estados Unidos o Corea del Sur. “En efecto, no hay dudas de que las inversiones están doblemente garantizadas”, remarca.

A su entender, hace 20 años ninguna empresa se hubiera presentado a ofertar por  lotes exploratorios en suelo peruano. “El año pasado, en cambio, tuvimos 38 ofertas, de las cuales aprobamos 14”, compara.

Según el directivo, cada vez más firmas de un tamaño cada vez mayor están apostando por Perú. “Hay 85 contratos de licencia vigentes más 14 convenios ya aprobados en 2010 que serán suscriptos en 2011. Y para esta temporada, en el mes de julio licitaremos entre 22 y 25 lotes”, asevera.

De hecho, ya están seleccionados 11 bloques on shore (siete en Marañón, tres en Uyacali y uno en Santiago). “Los demás, por su parte, están sujetos a las consultas pertinentes en las comunidades involucradas”, concluye.

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