Para el Citibank, nunca en la historia fue tan conveniente invertir en Oil & Gas en Latinoamérica

Así lo cree Adrián Guzzoni, uno de los directores de la entidad financiera

Mientras que un 67% de las transacciones realizadas en la región durante 2010 se dirigió al sector hidrocarburífero, en lo que va del año ese porcentaje trepó hasta un 90 por ciento. Para el director del Citibank, Adrián Guzzoni, hoy las estrellas están alineadas a favor del crecimiento regional.

Nunca en la historia se registró un mejor contexto financiero para invertir en Latinoamérica, especialmente en el ámbito hidrocarburífero. Esa es la opinión de Adrián Guzzoni, director del Citibank, entrevistado por Revista Petroquímica, Petróleo, Gas & Química en el marco de la última conferencia de la Asociación Regional de Empresas de Petróleo y Gas Natural en Latinoamérica y el Caribe (ARPEL), que tuvo lugar en Punta del Este (Uruguay) a fines de marzo.

“Actualmente las estrellas de los mercados globales parecen estar alineadas a favor de esta región. Un escenario como el actual se ve muy pocas veces en esta parte del mundo”, enfatizó el especialista.

Según sus palabras, por estos días se observa una generalizada recuperación y una gran liquidez en las naciones latinoamericanas. “Las tasas de interés se encuentran entre las más bajas de la historia, lo que empuja a los inversores a tomar más riesgos”, indicó.

A su entender, hoy se vive un romance entre los mercados emergentes -con énfasis en Latinoamérica- y los inversores de todo el mundo. “Nunca tantos gobiernos en la región desarrollaron políticas tan firmes para captar inversiones. Ante ese panorama, la industria de Oil & Gas latinoamericana es el sector en el que todos los inversores quieren estar”, aseguró.

En ese sentido, resaltó el creciente desarrollo de nuevas tecnologías y nuevos nichos de mercado. “Afortunadamente se ha vuelto posible financiar más emprendimientos a tasas más atractivas y en plazos más largos”, comentó.

Los números avalan claramente su perspectiva. Un 67% del volumen de transacciones efectuadas durante 2010 dentro del subcontinente tuvo como destino al sector hidrocarburífero. “Y en lo que va de este año dicho porcentaje se elevó a un 90%”, añadió.

Liquidez en alza

A decir de Guzzoni, entre un 25 y un 30% del total de las transacciones en el mercado global de bonos se está dirigiendo al segmento energético. “A eso hay que sumarle que el último enero fue, por caso, el mes con más liquidez de la historia”, puntualizó.

Asimismo, las tasas de interés se encuentran en alza, por lo que deben esperarse más operaciones a tasas flotantes. “Lo cierto es que las empresas están cada vez más dispuestas a tomar riesgos, al tiempo que hay más demanda que oferta en materia de transacciones”, completó.

En su opinión, los sectores de consumo, energía y utilities fueron los que reabrieron el mercado internacional tras la última crisis financiera, y en la actualidad siguen siendo los más dinámicos.

“Por otro lado, hay que subrayar la suba registrada en el Producto Interno Bruto (PIB) de la mayor potencia mundial, Estados Unidos, cuya economía está gozando más upgrades que downgrades. Luego de lo ocurrido en 2008 y 2009 las compañías se están comportando de manera más prolija y ordenada”, celebró.

Riesgos en el horizonte

Más allá de los datos auspiciosos, Guzzoni no dejó de advertir algunos riesgos en el horizonte global y regional. “Las principales amenazas se vinculan con las crecientes transacciones de apalancamiento o recompra de acciones, que en exceso pueden ser muy peligrosas (después de todo, así se originó la última recesión), y con la crisis en Europa, que aún no fue totalmente resuelta (de hecho, cada semana algún país del viejo continente pide ayuda o genera inquietud en los mercados)”, explicó.

Con respecto a esa segunda variable, aseveró que la solución definitiva demandará varios años. “No obstante, debe resaltarse positivamente el fuerte compromiso de los gobiernos europeos en pos de mejorar la situación. Los casos de Grecia, Portugal e Irlanda dan claras muestras de ello”, ejemplificó.

A su criterio, Latinoamérica todavía representa una fracción menor (de entre un 20 y un 25%) de los fondos que están recibiendo los mercados emergentes en estos momentos. “En efecto, Asia sigue acaparando la mayor parte de los mismos. Pero la entrada de dinero en nuestro subcontinente es masiva y, gracias a las políticas gubernamentales que se vienen aplicando, las monedas de la región se están apreciando significativamente”, precisó.

Para concluir, insistió con que, por primera vez, se percibe un innegable optimismo mundial en cuanto a la posibilidad de llevar a cabo negocios a escala regional. “Hay tres grandes mercados latinoamericanos en recuperación: los locales, los de bonos y los de préstamos. No obstante, también están repuntando los bancos y, como ya quedó dicho, cada vez hay más proyectos de inversión en el ámbito hidrocarburífero”, concluyó.

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