En el camino necesario

El país cubrió su récord de demanda eléctrica sin recurrir a la importación

El miércoles 8 de febrero se registró el mayor pico de consumo en la historia del Sistema Argentino de Interconexión: 26.320 megawatts. A diferencia de lo sucedido en años anteriores, esta marca tope fue íntegramente cubierta con generación local.

Verano tras verano, la Argentina bate incesantemente sus récords de demanda eléctrica en función del crecimiento de las necesidades industriales, comerciales y residenciales. En esta temporada, el pico de potencia nominal requerida se dio el miércoles 8 de febrero a las 15.35, con una temperatura promedio de 36,9 ºC. En ese preciso momento, el Sistema Argentino de Interconexión (SADI) registró una demanda total de 26.320 megawatts (Mw).

Vale recordar que en el récord de 2016 esa cifra máxima había sido de 23.496 Mw (el 12 de febrero a las 14.35), mientras que en el de 2017 había llegado a los 24.559 Mw (el 24 de febrero a las 14.25). La particularidad de lo acontecido esta vez reside en que el pico se cubrió íntegramente con generación local; es decir, sin recurrir a la compra de electricidad proveniente de Brasil, Uruguay, Chile. Según informó el Ministerio de Energía y Minería de la Nación, hace dos años se importaron unos 1.884 Mw, en tanto que en 2017 se adquirieron en el exterior 1.069 Mw.

La nueva generación local incorporada al SADI a lo largo de 2017 permitió cubrir la demanda récord de febrero de 2018 sin recurrir a importaciones y con un perfil de reserva adecuado.

“Sin importación, la reserva en esos casos hubiera sido nula o negativa (dando lugar a cortes de generación) de un 1,5% a un 10,3%”, precisó la cartera que controla Juan José Aranguren. A través de un informe, el Ministerio informó que actualmente la reserva rotante mínima es de aproximadamente un 5%. Ésta resulta vital para operar ante variaciones de demanda. La reserva adicional, en tanto, sirve para cubrir fallas imprevistas de generación o transporte sin recurrir a cortes en el suministro. Denominado ‘Cubrimiento del récord nacional de demanda eléctrica en verano’, el relevamiento puso el foco en la importancia de los Mw de capacidad instalada –de diverso origen– que fueron añadidos al sistema durante los últimos 12 meses. La nueva generación local incorporada permitió cubrir la demanda sin recurrir a importaciones y con un perfil de reserva adecuado”, remarcó el trabajo.

Durante el año pasado, la Resolución 21/16 permitió la puesta en marcha de 1.796 Mw, mientras que el aporte de proyectos privados fue de 509 Mw y Resolución 220/07 ayudó a anexar otros 150 Mw.

Oferta ampliada

En promedio, entre los años 2003 y 2017 se sumaron a la oferta de potencia eléctrica unos 853 Mw anuales en todo el país. Después de los 1.838 Mw incorporados en 2008, la capacidad volvió a crecer fuertemente en 2011, cuando fueron instalados 1.515 Mw. Los años 2013 y 2014 significaron un marcado retroceso para la red eléctrica nacional, ya que apenas se agregaron 127 Mw y 28 Mw, respectivamente. La recuperación comenzó a verse en 2015, cuando se construyeron nuevos proyectos por 1.341 Mw, y en 2016, cuando ese valor fue de 1.154 Mw. No obstante, el verdadero gran salto se dio en 2017, con la incorporación masiva de 2.477 Mw (o sea, casi tres veces más que el promedio del período analizado).

Según el Ministerio de Energía, ese logro estuvo estrictamente vinculado con la política de incentivos y la continuidad de los programas impulsados para el Gobierno nacional. En esa dirección puede resaltarse la influencia positiva de la Resolución 108/11, que aportó unos 8 Mw durante el año pasado; el plan de apoyo a las fuentes energéticas limpias RenovAr, que sumó alrededor de 14 Mw; la Resolución 220/07, que anexó otros 150 Mw; y la Resolución 21/16, que permitió la puesta en marcha de 1.796 Mw. El aporte privado, por su parte, se situó en 509 Mw.

Principales proyectos

Entre los mayores emprendimientos de nueva potencia que se pusieron en funcionamiento en los últimos tiempos sobresalen las centrales térmicas Salta (de Termoandes) y Matheu II (de Aprenergy), que adicionaron 226,7 y 215,5 Mw en cada caso. Otras iniciativas termoeléctricas significativas fueron las de Aluar, a cargo del grupo homónimo (por 152 Mw); General Rojo, de MSU Energy (por 148,2 Mw); Barker, de MSu Energy (por 110 Mw); Loma Campana II, de YPF (por 107 Mw); Loma La Lata II, de YPF (por 105 Mw); Loma Campana I, de YPF (por 105 Mw); Ezeiza, del Grupo Mediterráneo (por 102,1 Mw); 9 de Julio, de Centrales de la Costa Atlántica (por 102 Mw), y Modesto Maranzana, del Grupo Albanesi (por 100 Mw).

En materia de fuentes renovables, las propuestas más interesantes fueron el parque eólico Rawson III, de Genneia (por 25 Mw); el parque eólico El Jume, de Impsa (por 8 Mw), y la central hidráulica Río Escondido, de Patagonia Energía (por 7,2 Mw). ©

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