Gamallo: por su alta eficiencia y amigabilidad ambiental

Las ventajas del hidrógeno en el transporte y las redes eléctricas

El vector puede brindar soluciones competitivas en el ámbito vehicular y en la estabilización de sistemas eléctricos. Según el experto Florencio Gamallo, resulta ideal para complementar las fuentes de potencia variable.

El hidrógeno presenta una dualidad vinculada con sus ventajas ambientales como combustible y con la dinámica de su producción como proceso que puede complementarse de manera muy interesante con la energía de los vientos. Así lo cree el especialista Florencio Gamallo, quien es miembro de la Universidad de Stralsund de Alemania y de la Asociación Argentina de Energía Eólica (AAEE).

“El paso del carbón a los derivados del petróleo significó la aparición molecular del hidrógeno. Así comenzó a participar de la cadena evolutiva de los combustibles. Esto se profundizó con la utilización masiva del gas natural”, explicó. Según sus palabras, cuanto más hidrógeno posee un combustible, menos contaminante resulta. “Este proceso tiende al uso total de este vector, cuyo subproducto final es limpio (es agua)”, señaló. El hidrógeno, apuntó, es el elemento más abundante de la naturaleza, pero nunca está libre; siempre se presenta combinado con otros elementos. “Para disponer de él es necesario producirlo, aplicar energía para desarmar las moléculas, recuperarlo puro y emplearlo como combustible. En ese sentido, el proceso de electrólisis sobresale como el más interesante por su sencillez y su nivel de eficiencia de entre un 75% y un 80%”, destacó el experto.

Gamallo // “La electrólisis del hidrógeno se puede realizar sin ninguna dificultad a potencia variable. Por ende, posibilita el aprovechamiento intensivo de fuentes energéticas con alta variabilidad”

En el futuro, proyectó, se podrán elevar dichos porcentajes, más allá de que parece prioritario atender otros aspectos para mejorar esta tecnología. “La electrólisis se puede realizar sin ninguna dificultad a potencia variable. Por ende, posibilita el aprovechamiento intensivo de fuentes energéticas con alta variabilidad”, detalló. La energía fotovoltaica, la solar térmica, la eólica y la geotérmica, enumeró, son cuatro fuentes eléctricas de creciente participación en el mercado. “Al no permitir una posibilidad de acumulación (como las fósiles) y al no tener potencia firme, pueden resultar excelentes fuentes primarias para la producción de hidrógeno”, sugirió.

Apto y ventajoso

A decir de Gamallo, las redes tradicionales se vuelven inestables cuando la potencia variable supera el 15% de la potencial total. “Este porcentaje puede ser un poco mayor o menor, pero es un límite concreto para las fuentes variables”, aseguró.

Para maximizar el aprovechamiento de estas fuentes, precisó, el consumo debería desdoblarse en ‘inmediato’ y ‘postergable’. “La producción de hidrógeno y su reconversión en electricidad podría entenderse, justamente, como un sistema de acumulación. Pero por ahora es una alternativa demasiado costosa, dado que hay otros destinos económicamente más atractivos”, señaló.

El mercado del transporte, aseveró, es más apetecible para el hidrógeno que su uso como mecanismo de acumulación para abastecer a la red eléctrica. “La estabilización de las redes eléctricas a partir del hidrógeno promovería el aumento de la participación de fuentes variables (que de otro modo serían difícilmente controlables). El hidrógeno como producto, asimismo, resultaría apto y ambientalmente ventajoso para abastecer al mercado de transporte”, sintetizó.

Opciones viables

De acuerdo con Gamallo, los vehículos eléctricos comerciales que vienen equipados con un tanque de hidrógeno y una celda de combustible han ganado autonomía y ya se están vendiendo a precios razonables. “Su competitividad frente a los vehículos convencionales será cada vez mayor.

Gamallo // “Los vehículos eléctricos comerciales que vienen equipados con un tanque de hidrógeno y una celda de combustible han ganado autonomía y ya se están vendiendo a precios razonables”

Para 2024 se estima que habrá 230.000 unidades circulando en todo el mundo, lo que permite suponer una participación creciente en años posteriores”, anticipó. Según sus estimaciones, los ferrocarriles eléctricos también podrían beneficiarse sustancialmente con el uso de hidrógeno. “Adicionalmente, este recurso podría convertirse en una opción válida para favorecer el desempeño de las microcentrales de cogeneración destinadas a cubrir las necesidades domiciliarias”, añadió.

Otro mercado viable, detalló, podría darse mediante la conexión de máquinas eólicas a la red a través de plantas de hidrógeno. “También se evalúa la utilización de máquinas eólicas operando en condiciones de punto aislado con o sin soporte de red (para cubrir zonas que no están bien provistas de líneas eléctricas)”, completó. ©

Compartir