Ministerio de Energía y Minería: la provincias perdieron u$s 337 millones

Las provincias petroleras afectadas por la baja de regalías

La caída de ingresos por el petróleo se acentuó durante los últimos dos años en las principales plazas productoras del país. Santa Cruz, con un declive de casi un 70%, y Neuquén, con una merma de casi un 35%, fueron las más perjudicadas.

El retroceso que viene padeciendo la producción nacional de crudo y su correlato en la menor tasa de exportaciones representa un problema económico cada vez más preocupante para varias provincias, según se desprende de datos divulgados por el Ministerio de Energía y Minería. Las 10 plazas productoras de petróleo y el Estado nacional captaron regalías por un total de u$s 1.280 millones en 2015 y por u$s 1.054 millones en 2016. La temporada pasada, en tanto, esa cifra declinó hasta los u$s 903 millones (al menos hasta octubre, último mes relevado por la cartera energética). Dicho de otro modo, en dos años las economías provinciales perdieron unos u$s 337 millones, lo que significó una baja de un 26,5% en sus arcas.

De acuerdo con los números oficiales, Santa Cruz fue el distrito más afectado por esta tendencia negativa. La provincia, que recibe un 22% del total de regalías a escala local, acumuló u$s 294 millones en 2015 y u$s 205 millones en 2017, por lo que registró una baja de un 69,7%. En segundo lugar se ubicó Neuquén, que acapara un 23% de los ingresos. Su descenso fue de un 34,5%, al pasar de u$s 304 millones a u$s 199 millones en el período analizado. Responsable de un 7,5% de las regalías argentinas, Río Negro completó el podio de grandes productoras en caída libre, con una contracción de casi un 29,2% (desde u$s 96 millones hasta u$s 68 millones). Chubut, la mayor plaza del país (con un 25% de los ingresos), perdió casi un 25,2%, al dejar de recibir u$s 322 millones para cobrar u$s 241 millones. En cuanto a Mendoza, que explica un 16% de las regalías, la reducción fue de un 19,3% (de u$s 186 millones en 2015 a u$s 150 millones en 2017).

Distinta fue la realidad del mercado gasífero, donde las regalías subieron un 206% en dos años. Si bien la producción prácticamente no varió, esto fue posible por el incremento en la cotización del metro cúbico (m³), que se elevó un 231%. Así, las nueve provincias gasíferas y el Estado obtuvieron $ 2.965 millones en 2015, $ 6.750 millones en 2016 y $ 9.071 millones entre enero y octubre del año pasado.

Convenio clave

Para revertir la crítica situación santacruceña y recuperar la producción petrolera, será clave la puesta en marcha de la adecuación a los Convenios Colectivos de Trabajo (CCT) lograda el año pasado. Denominado ‘Marco de Entendimiento para la Sustentabilidad de la Industria Hidrocarburífera’, el acuerdo fue suscripto por la provincia de Santa Cruz; las operadoras Enap Sipetrol Argentina, CGC y Roch; el Sindicato de Petróleo y Gas Privado, la Asociación del Personal Jerárquico y Profesional de la Patagonia Austral y el Sindicato de Petróleo Gas y Biocombustibles de la Cuenca Austral.

Con un modelo similar al de la adenda laboral acordada para favorecer el desarrollo de Vaca Muerta, en la Cuenca Neuquina, y la reactivación de la Cuenca del Golfo San Jorge, el documento apunta a posibilitar “un nivel de eficiencia y productividad acorde con los niveles de inversión requeridos”, durante los próximos dos años.

Siete desafíos

Según el Instituto Argentino de Energía (IAE) ‘General Mosconi’, son siete los grandes desafíos hidrocarburíferos que la Argentina debe resolver en el corto y mediano plazo. El primero de ellos se vincula con la pérdida del autoabastecimiento. “El país se convirtió en un mercado dependiente”, lamenta la entidad. La escasez de las inversiones en exploración petrolera, apunta, es otra variable preocupante. “A raíz de ello no se descubren yacimientos nuevos como sucedía en el pasado”, compara. En tercer lugar, la Argentina tiene una energía cara. “Esto afecta la competitividad de la industria”, explica.

Con respecto al cuarto y al quinto problema, el organismo expresa que el país ha hecho de Vaca Muerta una “utopía no fundada” y que “subsidia a las petroleras, pero sin transparentar que lo hace”. La temática ambiental figura como sexta dificultad. “La Argentina muestra una ecuación energética dependiente de las energías que producen gases de efecto invernadero”, argumenta. Y el listado culmina con un inconveniente asociado al anterior. “Será difícil cumplir con los compromisos de París en materia de cambio climático”, anticipa el IAE. ©

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