“Las políticas de intervención en el sector energético desalientan las inversiones a largo plazo”

Entrevista con Ricardo Aguirre, gerente comercial y de Planeamiento de Chevron Argentina

El directivo señaló que las políticas intervencionistas en el sector energético producen distorsiones, como la transferencia de ingresos a otros sectores productivos de la economía, por lo que “el retorno a reglas previsibles alentaría las inversiones a largo plazo”. Celebró la reciente recuperación de los precios del petróleo, que “ha producido un aumento comprobable de la actividad en los yacimientos”.

Chevron es el cuarto productor de petróleo del país, con una oferta diaria que ronda los 5.600 metros cúbicos (m³) de crudo Medanito, en su gran mayoría proveniente del yacimiento El Trapial, que opera desde 1992.

Ricardo Aguirre, gerente comercial y de Planeamiento de la petrolera norteamericana en la Argentina, saludó el incremento del precio interno del hidrocarburo, que creció casi un 20% en lo que va  de 2011: pasó de 52 dólares en enero a casi 65 en la actualidad.

“La reciente recuperación de los precios del petróleo, aunque sin llegar a reconectar con los valores  internacionales, ha producido un aumento comprobable de la actividad en los yacimientos”, explicó el directivo a Revista Petroquímica, Petróleo, Gas & Química.

Sin embargo, advirtió sobre la situación del gas natural, cuyo precio local sigue muy desfasado con relación a los indicadores regionales. Los productores reciben en el país cerca de u$s 2,5 por millón de BTU, contra los u$s 7 que se pagan por traerlo desde Bolivia  o los 13 dólares que cuesta el LNG que llega por barcos a las terminales de Bahía Blanca y de Escobar.

“El fuerte desfase de los precios del gas genera un descuido en el consumo de una energía no renovable y a la vez un desaliento a la inversión de largo plazo para descubrir y desarrollar nuevas reservas”, señaló Aguirre.

Chevron Argentina –filial local de la segunda petrolera más grande de EE.UU.– opera cuatro áreas, todas en la Cuenca Neuquina, donde se especializó en la producción de petróleo. Además de El Trapial-Curamched (Huantraico), de donde extrae 5.200 m³/día de petróleo, tiene a su cargo la explotación de tres áreas menores: La Yesera, que produce 140 m³/día de crudo; Loma Negra, que aporta 120 m³/día; y Puesto Flores, 80 m³/día. Además, entre las cuatro nuclean una oferta menor de gas natural, que ronda los 800.000 m³/día, según datos de julio del IAPG.

¿Cuál son los principales desafíos que enfrenta la industria de exploración y producción en la actualidad?, preguntamos al directivo.

A nivel global, los principales desafíos se relacionan con la dificultad en incorporar las reservas y la producción necesarias para continuar abasteciendo a una demanda en continuo crecimiento, en medio de siempre crecientes exigencias ambientales. Vemos que el desarrollo tecnológico, presente en la permanente evolución en las técnicas de off shore, de explotación de hidrocarburos no convencionales y de LNG, viene dando respuestas. A nivel local, se necesitan reglas claras y estables para permitir y alentar inversiones de largo plazo.

¿Qué medidas deberían aplicarse para revertir la caída de la producción y  las reservas de petróleo y de gas? 

Durante la última década la aplicación de políticas de crisis con fuerte intervención en el sector energético permitió la recuperación de otros sectores productivos de la economía. Sin embargo, la persistencia de estas políticas en el tiempo produce distorsiones, como transferencia de ingresos a esos sectores, exacerbación del consumo y desaliento a la inversión de largo plazo. Hoy, la carga de las importaciones energéticas y los subsidios ya se ha hecho muy pesada para la macroeconomía. El retorno a reglas previsibles alentaría una recuperación de las inversiones a largo plazo, incluyendo la exploración.

¿Cuál es el potencial de los recursos no convencionales de hidrocarburos? 

Hay fuertes indicios de alto potencial de los no convencionales en algunas cuencas argentinas, y eso explica el alto interés de muchas compañías. Sin embargo, la comercialidad de la explotación de estos recursos todavía está por probarse. Se requerirá un precio adecuado y también un importante desarrollo del mercado de servicios de campo, especialmente de fracturación. Además, por los antecedentes de estas explotaciones en Norteamérica (hay pozos de shale gas que producen durante 40 años a caudales modestos) la economicidad de los proyectos requerirá plazos mayores de los contratos.

¿Qué impactos genera la decisión de mantener los precios de los hidrocarburos desfasados con relación a los indicadores regionales? 

La reciente recuperación de los precios del petróleo, aunque sin llegar a reconectar con los precios internacionales, ha producido un aumento comprobable de la actividad en los yacimientos. El fuerte desfase de los precios del gas genera un descuido en el consumo de una energía no renovable y a la vez un desaliento a la inversión de largo plazo para descubrir y desarrollar nuevas reservas.

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