Las petroleras siguen siendo las firmas más criticadas del mundo

Según dos estudios de alcance internacional

Si la imagen del sector hidrocarburífero ya estaba por el piso antes del derrame de crudo en el Golfo de México, ese incidente la hizo descender todavía algunos niveles más. Las empresas petroquímicas y mineras también se encuentran entre las que más reproches de índole ambiental y social reciben a lo largo y ancho del planeta.

Mucho deberán trabajar las principales petroleras del mundo si quieren mejorar su alicaída imagen corporativa. Prueba de ello son los resultados del último ‘Índice de Riesgo de Reputación’ (IRR) elaborado anualmente por la consultora suiza RepRisk AG, según el cual las firmas del sector fueron las más criticadas durante 2010.

El relevamiento agrupa a las compañías más controvertidas en términos de comportamiento ambiental y social, aunque no mide la reputación general de las empresas sino que toma en cuenta las noticias negativas que les incumben y su tratamiento por parte de la prensa a escala global.

No es de extrañar que el evento más criticado por los medios de comunicación durante el año pasado haya sido el derrame de petróleo que tuvo lugar en el Golfo de México. Tampoco sorprende, en ese sentido, que el IRR esté encabezado por la suiza Transocean, dueña de la plataforma petrolera que estalló y produjo el desastre.

En el segundo puesto se encuentra la británica BP, a cargo de la operación de dicha instalación. Mientras que Transocean fue duramente fustigada en función de tres variables (‘huella ambiental’, ‘relaciones con la comunidad’ y ‘relaciones con los empleados’), BP también soportó diatribas en las áreas ‘riesgos del producto’ y ‘políticas de gobierno corporativo’. Cerró el podio la británica Vedanta Resources, que maneja varias minas con problemas de contaminación en India y en Zambia. Más atrás se ubicaron la petrolera estadounidense ExxonMobil (atacada por sus operaciones en el ecosistema Ártico), la fábrica electrónica taiwanesa Foxconn (fustigada por las paupérrimas condiciones de trabajo de su personal) y la norteamericana Chevron (reprochada por un litigio ambiental en Ecuador). El top ten de mala reputación se completó con BG Group, Royal Dutch Shell, Sinar Mas Group y Magyar Aluminium Termelp, en ese orden.

Informe inquisidor

Un estudio similar al de RepRisk –pero menos centrado en las repercusiones mediáticas y más orientado a evaluar el desempeño corporativo con respecto a una serie de parámetros sanitarios, ecológicos, sociales y económicos– fue elaborado por la organización de acción civil Corporate Accountability International (CAI), que optó por señalar a la agroquímica estadounidense Monsanto como la empresa con peor imagen del planeta, incluso por encima de BP y de Chevron, que ocuparon el segundo y tercer puesto respectivamente.

El listado prosigue con el banco estadounidense de inversiones Goldman Sachs, la agroalimentaria suiza Nestlé, la farmacéutica norteamericana Pfizer, la cadena de comidas rápidas Mc Donald’s, el banco de la familia Rockefeller, el grupo financiero Chase y la farmacéutica Eli Lilly, en ese orden.

Cuestión de supervivencia

Según Sebastián Bigorito, director ejecutivo del Consejo Empresario Argentino para el Desarrollo Sostenible (CAEDS), el cuidado de la imagen constituye, cada vez con más incidencia, una condición básica para la supervivencia y el crecimiento corporativo. “En líneas generales la actividad empresarial se enfrenta habitualmente a una amplia gama de restricciones de índole contractual, regulatoria, normativa, social e informal. No obstante, en la actualidad existen nuevas y más desafiantes limitaciones vinculadas con la aprobación de la sociedad y el cuidado del medio ambiente”, explicó en diálogo con este medio.

“Hoy vivimos en un mundo cada vez más complejo, globalizado y signado por crecientes restricciones en materia de sustentabilidad. Las expectativas con respecto a lo que las empresas pueden hacer para superar esas dificultades son muy altas y muchas veces, es cierto, poco realistas (ya no se trata de cubrir las necesidades básicas sino de salvar al planeta). Pero eso no ofrece una excusa para desatender el mejoramiento de la reputación”, advirtió.

Dan el ejemplo

No todas las empresas vinculadas con la extracción hidrocarburífera o minera, la generación de energía y la producción petroquímica se encuentran apuntadas por el dedo inquisidor de las consultoras de imagen y las ONG’s. De hecho, la petrolera noruega Statoil lideró la última edición del ranking ‘Global 100’ que cada año publica la revista especializada Corporate Knights. Algunas de las principales variables analizadas en ese reporte se vinculan con ‘la sostenibilidad’, ‘el grado de transparencia corporativa’, ‘los tipos de retribución de la alta dirección’, ‘los impuestos pagados’ y ‘la seguridad en la producción’, entre otros factores.

Secundan a Statoil la norteamericana Johnson & Johnson y la química danesa Novozymes. También fueron galardonadas la finesa Nokia, la belga Umicore, la estadounidense Intel, la francesa Credit Agricole, la noruega Storebrand y el banco danés Danske Bank.

El país con mayor representación en el estudio fue Japón, con 19 compañías, seguido por Estados Unidos (con 13), y el Reino Unido (con 11). Se trata de un relevamiento elaborado por la publicación junto con Legg Mason’s Global Currents Investment Management y Phoenix Global Advisor entre empresas de 22 países de todos los sectores económicos (que en conjunto superan los 5 millones de empleados), cuyos  datos son verificados por Bloomberg Professional Service y sus resultados suelen darse a conocer en el marco del Foro Económico Mundial de Davos (Suiza).

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