La colombiana Ecopetrol quiere expandirse por Latinoamérica

También mira de cerca el mercado argentino

Así lo reconoció Rafael Guzmán, gerente regional de la firma, que tiene previsto ampliar su campo de acción a nivel latinoamericano. Para el directivo, las tecnologías de recuperación mejorada y los hidrocarburos no convencionales brindan significativas oportunidades de negocios tanto a nivel local como regional.

Ecopetrol no quiere limitar su campo de acción al territorio colombiano. “Nuestra actual presencia en la región se centra casi exclusivamente en nuestras operaciones en Colombia, pero estamos con muchas ganas de expandirnos por la región”, confiesa Rafael Guzmán, gerente regional de la empresa, en diálogo con Revista Petroquímica, Petróleo, Gas & Química.

En efecto, avizora un gran potencial para plasmar esa intención dentro de Latinoamérica. “Al fin y al cabo en el subcontinente hay recursos de sobra, ya que existen 60 billones de barriles de petróleo equivalente por exportar. Mientras que en 2009 se perforaron 1.300 pozos, el año pasado se excavó una cantidad similar, y todo indica que en esta temporada la cifra será mayor”, pronostica.

No obstante, advierte que la participación de la producción latinoamericana en todo el mundo sigue siendo muy pequeña. “De todas formas, en cantidad de reservas la región –que creció mucho gracias a sus últimos descubrimientos– ya es la segunda del planeta, sólo por detrás de Medio Oriente”, comenta.

En ese sentido, destaca la gran diversidad de empresas trabajando en la región. “Hay compañías estatales (como es el caso de Pemex, Petrobras, PDVSA y nuestra organización), grandes firmas privadas (como Chevron, Repsol, Shell, Total y BP, entre otras) y entidades pequeñas pero con una gran participación (como Pluspetrol y Oxy, por ejemplo)”, enumera.

A su criterio, el mercado argentino posee actualmente un creciente atractivo para Ecopetrol. “Allí se están viviendo cambios favorables en cuanto a los incentivos en los precios del petróleo y el gas natural, modificaciones que seguramente atraerán más inversiones”, señala.

Panorama regional

Para Guzmán, las oportunidades de negocios que por estos días se vislumbran en Latinoamérica varían bastante de país en país. “La producción de México, Venezuela y Trinidad & Tobago –por caso– viene cayendo. Por eso dichos estados apuntan a nuevas áreas de exploración (en el ámbito mexicano), la participación de compañías públicas y privadas de otras naciones (en el caso venezolano) y el aumento en la inversión (en suelo trinitense)”, diferencia.

Asimismo, afirma que Colombia, Ecuador y Perú, por su parte, vienen experimentando un significativo crecimiento en sus mercados, tendencia basada en sus destacables esfuerzos legislativos. “También deben resaltarse los grandes descubrimientos en los campos pre-sal en Brasil (que implican grandes retos financieros, tecnológicos y de recursos humanos)”, subraya.

En tanto, precisa que Chile y Uruguay están preparándose para licitar áreas de frontera. “Y hay existencias por descubrir de seis billones de barriles en Bolivia y de cuatro billones en Perú y en Trinidad & Tobago”, añade.

Avances y desafíos

A decir de Guzmán, Latinoamérica lidera el ranking de reservas de petróleo pesado, por encima de Medio Oriente y de Norteamérica. “Aunque en los últimos tiempos se observaron algunos avances, para seguir creciendo en el segmento todavía falta bastante infraestructura y capacidad de transporte”, se lamenta.

Por otro lado, el directivo cree que el potencial que ofrecen las tecnologías de recuperación mejorada es sumamente alto. “De hecho, México y Ecuador pronto duplicarán su factor de recobro hasta un 25%, mientras que en Colombia y en la Argentina ese porcentaje se elevará desde el actual 20% hasta un 30 por ciento. En otras palabras, en el corto plazo se duplicarán las reservas ya encontradas”, celebra.

En cuanto al gas no convencional, afirma que los depósitos existentes son muy importantes y están distribuidos en varios países. “Sin embargo, aún están pendientes de revisión cuestiones relativas a los costos, la infraestructura, las regulaciones ambientalistas y el uso del agua”, recalca.

Seis décadas de experiencia

La reversión al Estado colombiano de la concesión de mares, decretada el 25 de agosto de 1951, dio origen a la Empresa Colombiana de Petróleos, luego denominada Ecopetrol. La firma asumió los activos revertidos de la Tropical Oil Company, que en 1921 inició la actividad petrolera en Colombia con la puesta en producción del campo La Cira-Infantas, situado en el Valle Medio del Río Magdalena, unos 300 kilómetros al noroeste de Bogotá.

En 1961, Ecopetrol se hizo cargo de la refinería de Barrancabermeja. Trece años después compró la de Cartagena. En 1970, en tanto, la compañía adoptó su primer estatuto orgánico, que ratificó su naturaleza industrial, comercial y estatal.

En septiembre de 1983 se registró la mejor noticia para la historia de Ecopetrol: el descubrimiento del campo Caño Limón, un yacimiento con reservas estimadas en 1.100 billones de barriles. Gracias a esta área, operada en asociación con Oxy, la firma inició una nueva era y promovió que Colombia volviera a ser un país exportador de crudo.

Durante los años ’90, la nación prolongó su autosuficiencia petrolera con el descubrimiento de los gigantes Cusiana y Cupiagua, en el Piedemonte Llanero. En 2003, el gobierno colombiano reestructuró a Ecopetrol con el objetivo de internacionalizarla y hacerla más competitiva en todo el planeta.

Actualmente, se trata de la empresa más grande del país. Por su tamaño, pertenece al grupo de las 40 mayores petroleras del mundo y es una de las cuatro principales dentro del mercado latinoamericano.

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