Gabrielli: “Hoy el mercado petrolero es menos dependiente de la OPEP”

Según el presidente de Petrobras, hay una nueva relación entre la oferta y la demanda de hidrocarburos

A decir de José Gabrielli, número uno de la estatal brasileña Petrobras, la industria de Oil & Gas experimenta una nueva dinámica a escala global. Mientras que la producción de petróleo está creciendo con más fuerza fuera de la OPEP, la demanda está haciendo lo mismo fuera de la OCDE. En cuanto al gas, cree que su actual bajo precio constituye la mayor amenaza para el desarrollo de los biocombustibles.

De acuerdo con el presidente de Petrobras, José Gabrielli, se han registrado grandes transformaciones en la dinámica del mercado hidrocarburífero a escala internacional. “Si bien persiste la volatilidad en los precios, hay nuevas fuentes de producción y una nueva conformación de la demanda”, resumió el directivo durante la segunda jornada del Foro LATINVE&P, a cargo de la Asociación Regional de Empresas de Petróleo, Gas y Biocombustibles en Latinoamérica y el Caribe (ARPEL), realizado el 29 de marzo en Punta del Este (Uruguay).

A su criterio, hoy la expansión de la producción petrolera fuera de la Organización de los Países Exportadores de Petróleo (OPEP) es mayor que la del bloque, y ello no obedece a una declinación o recorte productivo dentro del cartel sino al enorme incremento en la oferta en el resto del planeta a partir de la puesta en marcha de nuevas refinerías. “En los próximos cuatro o cinco años esta nueva situación se afianzará y generará cambios en el mercado global. De hecho, la OPEP puede llegar a cambiar sus vigentes políticas de producción, lo que siembra serias dudas sobre la continuidad del suministro en el corto plazo”, aseguró.

Por otro lado, apuntó que –motorizada por China e India– la demanda mundial está creciendo más rápidamente fuera de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que dentro de ella, lo que está promoviendo que el negocio tenga una menor dependencia de las grandes potencias. “En paralelo, se observa una reducción en el consumo per cápita de productos derivados del crudo en Estados Unidos, Europa y Japón, y un aumento fuera de esas regiones. Esto motivará ciertos cambios en la logística y la geopolítica del planeta”, añadió.

No obstante, señaló que las operaciones financieras aún poseen una fuerte influencia sobre los precios del barril. “A ello se deben las subas experimentadas por la tasación del petróleo durante los últimos meses”, explicó.

Irrupción inesperada

Para Gabrielli, la gran novedad del mercado hidrocarburífero pasa por la irrupción del negocio del shale gas, que se suma a la expansión en la capacidad de obtención de gas natural licuado (GNL). “Los descubrimientos de grandes reservorios de gas no convencional están llevándose a cabo en el corazón mismo del sistema de transporte gasífero de ese país, lo que implica costos de extracción reducidos y ventajas en la distribución. Aún no podemos precisar a ciencia exacta qué sucederá con los precios del gas, pero ya puede verse una completa separación entre el mercado del Henry Hubb y el petrolero”, puntualizó.

Asimismo, anticipó que si las cotizaciones del crudo siguen en niveles similares a los actuales, las alternativas a ese recurso se tornarán cada vez más viables y los contratos a largo plazo volverán a tener una relación más estrecha con el mercado.

Según sus palabras, en Latinoamérica se está gestando una nueva relación contractual con el resto del mundo. “Paulatinamente, productores como Trinidad & Tobago, Brasil y la Argentina hallarán nuevos destinos para su gas no convencional”, comentó.

A su entender, por estos días existe una mayor demanda de productos derivados del petróleo dentro del territorio latinoamericano. “Por ende, la región requerirá mayores inversiones en el área de refinación. Y el agro-negocio, por su parte, desempeñará un rol clave en el mayor consumo de naftas y diesel previsto para 2015”, indicó.

Miradas al sur

La mayor parte de las inversiones anunciadas en las refinerías de todo el mundo se concentran en Asia y en Medio Oriente, en ese orden. Según Gabrielli, detrás de ambas regiones se ubica Latinoamérica, liderada en ese aspecto por Brasil. “De cara al futuro considero clave establecer una relación sur-sur con el mercado y dejar de mirar todo el tiempo hacia el norte”, sentenció.

Por otro lado, calificó como “la gran amenaza para los biocombustibles” al bajo precio del gas en Estados Unidos. “Debido a eso en 2010 se canceló la mitad de los proyectos de carburantes verdes a nivel global. Pero en Latinoamérica debe resaltarse la factibilidad económica de elaborar esos productos para reemplazar a los combustibles tradicionales, que por lo general suelen importarse”, diferenció.

Actualmente Brasil está importando naftas e incluso etanol desde Estados Unidos, lo cual -en su opinión- constituye una verdadera vergüenza nacional. “Sucede que la demanda interna se ha expandido enormemente, lo que afortunadamente representa grandes oportunidades de expansión dentro del sector, en especial en el mercado del transporte”, especificó.

En cuanto al presente de Petrobras, el ejecutivo destacó que se trata de una de las mayores petroleras del planeta, pero que además está caracterizada por una situación única de integración. “La mayor parte de nuestra producción (alrededor de un 80%) se ubica dentro del territorio brasileño”, subrayó.

En base a la creciente importancia del biodiesel y el etanol, aseveró que la firma se encuentra abocada a impulsar la reconstrucción de la cadena de bienes y servicios de la industria de Oil & Gas en Brasil. “Estamos construyendo una nueva industria, que a su vez involucra activamente a muchos otros rubros. Pero no queremos quedarnos sólo en nuestra nación de origen (donde el horizonte de explotación petrolera ya supera los 30 años) sino que tenemos la mira puesta en múltiples puntos del globo terráqueo”, manifestó.

Finalmente, remarcó que Petrobras invertirá unos 224 millones de dólares en el desarrollo energético en Latinoamérica durante los próximos años; es decir, casi un 30% del total regional.

“Sin esperanza no hay inversiones. La nueva realidad del mercado hidrocarburífero mundial despierta muchas ilusiones que habrá que convertir en decisiones. En esa dirección, consideramos a los desafíos como la fuente de nuestra energía”, concluyó.

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