Presentación de la European Biodiesel Board

Europa amenaza con volver a cerrarle las puertas al biodiesel

La crítica situación que hoy vive la industria nacional de los biocarburantes podría agravarse aún más si el Viejo Continente sigue los pasos de Estados Unidos y decide aumentar significativamente sus aranceles sobre los envíos argentinos.

Si la temporada pasada significó un duro golpe para los productores locales de biodiesel, castigados por el proteccionismo de Donald Trump y el cierre del mercado norteamericano, este año su realidad podría verse todavía más condicionada en caso de concretarse la amenaza que acaba de lanzar la European Biodiesel Board. La principal entidad empresaria del sector en la Unión Europea (UE) acusa al país de beneficiar con subsidios la elaboración del combustible verde; es decir, el mismo argumento que utilizó Estados Unidos para aplicar un arancel anti-dumping de más de un 70% sobre las importaciones del recurso argentino.

Según el secretario general de la European Biodiesel Board, el italiano Raffaello Garofalo, el organismo ya presentó un documento a la Comisión Europea (CE) para que analice la cuestión. Vale destacar que Europa estuvo cerrada para los envíos locales durante cuatro años. Y que su reapertura, lograda sobre el cierre de 2017, a gatas compensa la pérdida del mercado estadounidense. Frente a la certeza de que no hay otros destinos viables para colocar el exceso de producción, las Bolsas de Cereales de Bahía Blanca, Buenos Aires, Córdoba y Entre Ríos, junto con las Bolsas de Comercio de Chaco, Rosario y Santa Fe solicitaron al Gobierno de Mauricio Macri la adopción de medidas para reposicionar el segmento.

En función de los fallos favorables a la posición argentina por parte de la Organización Mundial del Comercio (OMC), las entidades bursátiles remarcaron la importancia de defender la generación de valor agregado. Es por ello que instaron a las autoridades a “continuar con las gestiones conducentes a la eliminación de los aranceles unilateralmente impuestos por Estados Unidos en detrimento de la producción agroindustrial de biodiesel de origen argentino”. A través de un comunicado, señalaron que la instrumentación de aranceles compensatorios desmedidos no sólo carece de justificación, sino que además atenta contra las condiciones de acceso de productos altamente competitivos. “Es una práctica lamentable que los países desarrollados sean los que apliquen medidas contra supuestos subsidios estatales sin fundamentos razonables, penalizando a una de las agroindustrias argentinas más competitivas del mundo”, se quejaron.

Aranceles diferenciales

La reactivación del mercado europeo se implementó a través de una estructura de aranceles diferenciales, los cuales son más altos cuando mayor es el nivel de elaboración de lo que se les vende. Los porcentajes van del 0% para el poroto al 6,5% para el biodiesel, pasando por el 3% para el aceite de soja (que es un insumo para su producción).

La European Biodiesel Board acusa al país de beneficiar con subsidios la elaboración del combustible verde. El organismo ya presentó un documento a la Comisión Europea para que analice la cuestión.

Por el contrario, la Argentina premia por la vía tributaria al producto de mayor valor añadido, por lo que grava con un 30% de retenciones al poroto, con un 27% al aceite de soja y con apenas un 8% al carburante verde. De no existir este esquema, al productor local le convendría importar aceite de soja en lugar de procesarlo. Justamente los europeos se valen de esta política de precios para argumentar que el biodiesel nacional está subsidiado.

Frente a la certeza de que no hay otros destinos viables para colocar el exceso de producción, distintas organizaciones bursátiles locales solicitaron al Gobierno de Mauricio Macri
la adopción de medidas para reposicionar el segmento.

Pérdidas millonarias

Hasta el año pasado, la Argentina era uno de los principales jugadores del mercado mundial del biodiesel, al controlar casi un 10% de la capacidad productiva a nivel global, que oscila en torno a los 30 millones de toneladas (Tn). A partir del aceite de soja, el país obtiene actualmente unos 2,7 millones de Tn anuales, de los cuales 1,6 millones tenían como destino exclusivo la exportación. El cierre del mercado de la UE implicó para las mayores empresas domésticas (Aca, Aceitera General Deheza, Bunge, Cargill, Molino y Vicentín, entre otras) pérdidas cercanas a los u$s 4.000 millones.

Hasta el año pasado, la Argentina era uno de los principales jugadores del mercado mundial del biodiesel, al controlar casi un 10% de la capacidad productiva a nivel global, cercana a los 30 millones de Tn.

En el plano doméstico, rige una política de estímulo para combinar en los surtidores el recurso tanto con las naftas (a un 12%) como con el gasoil (a un 10%), a la par que se eximió a la producción local de ciertos gravámenes que pesan sobre los combustibles fósiles. Asimismo, hay planes en marcha para incrementar hasta un 100% el uso del biodiesel en el transporte público.©

Compartir