El hombre más rico del mundo desembarca en la industria petrolera latinoamericana

A través de una operación concretada por el conglomerado Carso

El magnate mexicano Carlos Slim compró un 70% de Tabasco Oil Company, que opera en Colombia, con la intención de expandirse dentro del sector a escala regional. Gracias a esa inversión y al incesante arribo de capitales chinos, los colombianos se afianzan como la tercera plaza productora de Sudamérica.

El conglomerado industrial Carso, perteneciente al magnate mexicano Carlos Slim, acaba de acordar la compra de una participación mayoritaria en la firma petrolera Tabasco Oil Company, que cuenta con una concesión para explorar y eventualmente producir petróleo y gas natural en Colombia, cerca de la frontera con Venezuela. En otras palabras, con la adquisición de un 70% de esa compañía, el hombre más rico del mundo ingresó definitivamente en el negocio de la exploración, producción, explotación y comercialización de hidrocarburos en Latinoamérica.

A través de un flamante comunicado de prensa, el grupo Carso confirmó la operación, aunque no reveló detalles sobre el monto implicado en ella. Apenas unas semanas antes, el propio Slim había afirmado públicamente que estaba “atento a distintas opciones de inversión dentro la industria petrolera colombiana”.

Por estos días, la misma se encuentra experimentando un verdadero boom de nuevos proyectos. Según el multimillonario, el sector ha crecido enormemente en los últimos tiempos, sobre todo desde que el primer gobierno del ex-presidente Álvaro Uribe comenzó a contener a la guerrilla en 2002, lo que elevó la seguridad en la actividad. “Afortunadamente dicha política de Estado está siendo continuada por el actual mandatario Juan Manuel Santos”, opinó.

Apenas difundida la noticia de la adquisición, las acciones de Carso -que agrupa a empresas industriales, minoristas y hoteleras de Slim- experimentaron una leve suba de un 0,25% en la Bolsa mexicana.

Puro optimismo

En Colombia, que hoy es el tercer productor de crudo de Sudamérica, la novedad también despertó buenos augurios. A decir de Armando Zamora, director general de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), la capacidad de extracción de su país seguirá batiendo cifras récord gracias a inversiones como la de Slim y a la incesante llegada de capitales chinos.

“El presupuesto local en exploración y desarrollo podría situarse entre los 3.500 y los 4.000 millones de dólares en el transcurso de 2011, cuando la producción anual exceda el punto máximo registrado en 1999 y alcance un nuevo tope de entre 850.000 y 900.000 barriles diarios”, pronosticó el directivo. Asimismo, a tono con esa venturosa estimación, añadió que la capacidad de transporte podría llegar a 1,2 millones de barriles por día en un plazo de dos años.

“El panorama para Colombia tiene que ser necesariamente bueno con la entrada de Slim al negocio, quien se suma a las apuestas de firmas como China Petroleum, Chemical Corporation y Repsol”, insistió Zamora. En base a sus cálculos, en su conjunto tales desembolsos contribuirán a duplicar la producción petrolera para 2014, cuando se extraigan 1,4 millones de barriles diarios.

No obstante, advirtió que los potenciales aumentos previstos para después de 2015 dependerán, en buena medida, de la aprobación regulatoria ambiental que obtengan las empresas interesadas en nuevas áreas para perforar, incluidas diversas zonas selváticas y el Caribe. Recordó que en el archipiélago caribeño de San Andrés, por caso, el gobierno colombiano acaba de suspender contratos de búsqueda petrolera costas afuera a la espera de que prosperen las negociaciones con las comunidades locales y las autoridades ecológicas. “Y aún no hay una fecha establecida para levantar la suspensión”, subrayó.

Primera incursión

La importancia de la primera incursión de Slim en la industria latinoamericana de Oil & Gas radica, principalmente, en su confeso interés de expandirse dentro del segmento a nivel regional.

Con activos estimados en u$s 74.500 millones, tanto en 2010 como en el presente año el empresario ha sido considerado por la prestigiosa revista Forbes como “el hombre más rico sobre la faz de la Tierra”. De origen libanés, nació en la ciudad de México el 28 de enero de 1940. Desde muy joven comenzó a invertir en la compra de distintos negocios y en la comercialización de bienes raíces. A principios de los ‘80, aprovechó la crisis que azotaba a la economía mexicana para adquirir varias empresas locales a precio de oferta.

Desde entonces, sus inversiones se diversificaron exponencialmente. En 1997 compró acciones de la empresa informática Apple Computer, justo antes del lanzamiento de iMac, lo que multiplicó su ya abundante fortuna. Ese mismo año adquirió Prodigy, un proveedor estadounidense de Internet que con el tiempo se alió a Microsoft para lanzar el principal portal en México.

En 2008, en tanto, desem-
barcó en el mundo de los medios de comunicación norteamericanos, al quedarse con un 6,4% de The New York Times (9,1 millones de acciones por un valor aproximado de u$s 123 millones).

Actualmente cuenta con firmas que se dedican a una amplia variedad de mercados, desde la construcción hasta los seguros, pasando por compañías de papel, cigarrillos, aluminio, neumáticos y telecomunicaciones, por sólo mencionar algunas. Ahora le llegó el turno a la industria hidrocarburífera.

Colombia en cifras

De acuerdo con los datos que maneja la Central Intelligence Agency (CIA), son 785.000 los barriles diarios de petróleo que hoy se producen en suelo colombiano. La cifra representa un incremento de un 14,3% en relación con el promedio anual de 2010 (686.600 barriles), que a su vez era un 16,8% mayor que el de 2009 (588.000 barriles). En cuanto al consumo interno, los actuales requerimientos permanecen en el mismo nivel que el año anterior (288.000 barriles) y un 7,9% por encima de las cifras de 2009 (267.000 barriles). Las reservas petroleras probadas, por su parte, suman 1.900 millones de barriles, lo que implica una caída de un 9,5% con respecto a los 2.100 millones certificados en 2010.

En materia de gas natural, por estos días Colombia produce 9.000 millones de metros cúbicos (m³); es decir, un volumen similar al del año pasado y un 24,6% más que en 2009. La demanda también se encuentra relativamente estable: 8.100 millones de m³ tanto en 2011 como en 2010, lo que equivale a un alza de un 12,2% en comparación con los 7.220 millones de m³ promediados en 2009. Finalmente, las existencias gasíferas siguen siendo de 112.000 millones de m³; es decir, un 8,9% menos que hace dos años (122.900 millones).

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