Crean la segunda perforadora de pozos off shore a nivel mundial

Será la más importante detrás de la suiza Transocean y tendrá actividad en el país

La británica EnsCo compró a la norteamericana Pride International, con operaciones en la Argentina, por 7.300 millones de dólares en efectivo más un porcentaje de deuda y acciones. La nueva compañía conformada por ambas organizaciones tendrá a su cargo 74 pozos costas afuera, de los cuales 21 se ubican en aguas ultra–profundas.

La firma de procedencia británica EnsCo International compró a la estadounidense Pride International mediante una operación que incluye el pago de 7.300 millones de dólares en efectivo, además de un porcentaje de acciones y deuda. Para ello, recibió compromisos de financiamiento por parte de Deutsche Bank Securities y de Citibank. El acuerdo dará a luz a una nueva compañía perforadora de pozos hidrocarburíferos off shore que manejará 74 campos costas afuera (de los cuales 21 se ubican en aguas ultra-profundas) y será la segunda más importante en todo el planeta, sólo superada por la suiza Transocean.

Según un comunicado emitido por ambas empresas, el convenio valora cada acción de Pride, que es propiedad de Seadrill en un 9,5%, en u$s 41,6. La compañía venía buscando un comprador desde el año pasado. Sus accionistas recibirán 0,4778 acciones de EnsCo, así como u$s 15,60 en efectivo por cada papel común. Apenas anunciada la operación ante los mercados, las acciones de Pride treparon más de un 16.22% (a 40 dólares), mientras que las de EnsCo cayeron cerca de un 3% (a u$s 52).

La noticia constituye una verdadera bocanada de aire fresco para un negocio que se vio sumamente golpeado en 2010 luego de que la explosión de un pozo submarino que la petrolera BP operaba en las aguas del Golfo de México provocara el peor vertido de crudo en la historia de Estados Unidos. El desastre dio lugar a la sanción de reglamentaciones más estrictas para la actividad a escala global y a la implementación de una prohibición momentánea para la realización de tareas exploratorias ultra–profundas dentro de la zona en cuestión. Sin embargo, el panorama para la industria off shore no es tan oscuro, puesto que este año –ante el progresivo aumento en los precios del barril– gigantes como Chevron Corp y ExxonMobil confirmaron que seguirán invirtiendo firmemente en la búsqueda y el desarrollo de nuevos yacimientos mar adentro.

Antes y después

El derrame en el Golfo de México fue el primero en registrarse a 1.500 metros de profundidad marina. Dado que las proyecciones vinculadas con la oferta de hidrocarburos futura están vinculadas en gran parte con la explotación de ese tipo de campos, no hay dudas de que dicho desastre presentará un antecedente no menor acerca del riesgo que implica el rubro. Así lo cree Marcelo Hirschfeldt, especialista en tecnologías de producción off shore, en diálogo con Revista Petroquímica, Petróleo, Gas & Química.

Según sus palabras, la Argentina viene desarrollando esa clase de actividades en la Cuenca Austral. “Las mismas se están llevando a cabo en aguas someras, aunque con récords mundiales en materia de alcance horizontal de perforación (como es el caso de Total Austral). Si bien los mares australes presentan desafíos de operación y logística importantes, las menores profundidades podrían permitir un control más efectivo ante una situación similar”, diferencia.

De todas formas, considera que para aprender de la tragedia en el Golfo de México hay que poner la mira, más que en lo sucedido durante el accidente, en lo registrado antes y después del mismo. “Ello implica analizar tanto los planes de contingencias como la evaluación de riesgos y criterios para la toma de decisiones en proyectos de ese tipo”, apunta el experto.

En su opinión, habrá un antes y un después del incidente. “A partir de ahora se agregará una variable más al juego de la oferta y la demanda de petróleo, lo cual también incidirá en las proyecciones de precios y estrategias de desarrollo de yacimientos hidrocarburíferos. No sólo el crudo ‘fácil’ se está terminando sino que el ‘difícil’ es mucho más complicado de extraer que lo previsto”, señala.

Si bien considera que hay mucha especulación acerca del rol de los inversionistas ante este escenario, sostiene que sólo el tiempo dirá como se acomodan las fichas en el nuevo tablero. “No caben dudas acerca de los avances tecnológicos que han permitido alcanzar profundidades y exigencias inimaginables hace algunos años, pero ha quedado evidenciado que no se pudo acompañar este proceso con planes de prevención y ataques a contingencias acordes a las necesidades de estos proyectos. Nos espera un nuevo horizonte relacionado con el desarrollo sostenible de los hidrocarburos”, pronostica.

Jaque al rey

Número uno en el negocio off shore, Transocean verá ahora amenazado su liderazgo mundial por la unión de fuerzas entre EnsCo y Pride International.

Fundada en 1973, con su sede central en Vernier (Suiza) y oficinas en una veintena de países, Transocean se especializa en la fabricación y operación de sumergibles, jack ups y perforadoras off shore. Con un personal de 20.000 empleados, por estos días está construyendo cerca de 140 perforadoras para aguas ultra–profundas. Su óptima reputación se vio recientemente mancillada por el ya citado derrame en el Golfo de México, ya que estaba a cargo de la plataforma Deepwater Horizon al momento de la explosión.

Creada en 1987, EnsCo International tiene su sede central en Londres (Inglaterra). Previamente, su base estaba instalada en Texas (Estados Unidos). Opera en áreas off shore del Mar del Norte, África, Medio Oriente, el Pacífico asiático, Sudamérica y el Golfo de México. Posee un total de 4.200 empleados.

Nacida en Texas (Estados Unidos), Pride International provee servicios de perforación aguas adentro y otras tareas relacionadas a petroleras de los cinco continentes. Sus principales actividades tienen lugar en Angola, Brasil, India, México y Arabia Saudita. Su plantel profesional está compuesto por 7.000 trabajadores.

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