A contramano de la historia, hoy el petróleo Brent cuesta más que el WTI

La brecha de precios no tiene precedentes y se debe a los conflictos en Medio Oriente

El crudo de referencia en el viejo continente se cotiza un 13% más que el de Texas. Según distintos analistas, ello obedece a que los inventarios estadounidenses están altos, mientras que el mercado europeo se ve muy afectado por la crisis geopolítica registrada en África y en Medio Oriente.

En comparación con el crudo de calidad Brent, usado como principal referencia en Europa, el conocido como West Texas Intermediate (WTI) es más liviano y puro, lo que facilita su transformación en combustible y, por ende, eleva su valor. Sin embargo, a diferencia de lo que indica el sentido común y a contramano de lo ocurrido históricamente, en la actualidad el barril europeo costó hasta 113 dólares al cierre de esta edición; es decir, un 13% por encima de la tasación texana (alrededor de u$s 100).

La tendencia comenzó a gestarse hace dos años, aún bajo los efectos de la crisis financiera internacional, cuando Arabia Saudita dejó de usar el WTI en la fijación de precios para sus clientes en Estados Unidos.

En realidad, el Brent tuvo un mayor costo en la primera mitad de 2007, pero durante el segundo semestre el barril norteamericano recuperó la delantera. A partir de 2009, en cambio, la supremacía en el valor del barril del Mar del Norte se volvió una constante anual. Y hoy la diferencia no sólo está claramente establecida sino que es más amplia que nunca.

De acuerdo con diversos expertos, el debilitamiento en el valor del hidrocarburo texano obedece a los elevados inventarios registrados en la localidad de Cushing, en Oklahoma, donde el crudo se incorpora al sistema estadounidense de oleoductos. El precio sirve allí como base para los contratos a tres meses en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex).

Para la Agencia Internacional de la Energía (AIE), entidad dependiente de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que vela por los intereses de las grandes potencias, aunque resulta probable que un incremento en el transporte de crudo por camión y ferrocarril reduzca los inventarios norteamericanos en el transcurso de los próximos 18 meses, hasta entonces el precio del WTI seguirá mostrando un declive.

Tensión y volatilidad

A decir de Michael Hewson, analista de CMC Markets, mientras Estados Unidos revisa sus inventarios a la suba, las tasaciones vigentes en Europa se ven fuertemente influenciadas por los acontecimientos en Medio Oriente y en Libia. “Es lógico que tales conflictos, que ponen en duda el suministro a través del Canal de Suez, impacten más fuertemente sobre el Brent”, aseguró a la prensa de su país.

Según Victor Shum, especialista de la consultora Purvin and Gertz, el negocio se mantiene signado por una gran volatilidad. “Los mercados están midiendo la importancia de la crisis nuclear en territorio nipón y, sobre todo, las revueltas en Medio Oriente”, advirtió.

En realidad, la caída en la demanda petrolera por parte de Japón, luego de haber padecido un terremoto y un tsunami de devastadoras proporciones, afectó en mayor medida al crudo de referencia de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), cuya cotización oscila en torno a los u$s 105.

Dos grandes referentes

Producido en los campos occidentales de Texas, el petróleo WTI dispone de una serie de cualidades que lo hacen ideal para su refinación en las regiones norteamericanas del Medio Oeste y la costa del Golfo de México.

Clasificado como un ‘crudo dulce’, contiene alrededor de 0,24% de azufre y tiene una gravedad API de alrededor de 39,6 grados. Por lo general, su cotización por barril se ubica un dólar por encima del Brent y dos por encima de la cesta de la OPEP.

Extraído principalmente del Mar del Norte, el petróleo Brent marca el valor de referencia en los mercados europeos. No obstante, también influye fuertemente en el precio de la producción de África y de Medio Oriente.

Con un 0,37% de sulfuro, se trata de un crudo ligero y dulce –aunque no tanto como el WTI– especialmente apto para la elaboración de naftas, pero con un pobre nivel de capacidad calorífica.

Si bien suele ser refinado en los países de Europa noroccidental, cuando su precio es lo suficientemente bajo como para justificar su exportación también se lo procesa en el área mediterránea del viejo continente y la costa este de Estados Unidos.

Conflictos inquietantes

La insurrección egipcia, originada por la Revolución de los Jazmines que sacó al presidente tunecino del poder, contagió a más países y hoy día afecta a Yemen, Barhrein y Libia, lo que acentúa el temor de los mercados en cuanto al abastecimiento petrolero internacional.

Mientras que Yemen vive en un verdadero estado de emergencia tras la muerte en diferentes protestas de unos 40 dirigentes opositores al gobierno -víctimas de la represión policial-, en Bahrein arrecian las protestan chiítas contra las autoridades sunitas. La revuelta popular en esa nación ya motivó la intervención militar de Arabia Saudita y otros miembros del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG).

Tan o más grave es la realidad de Libia, el tercer mayor productor de petróleo de África y el 17º a nivel global. Además de poseer las reservas más abundantes del continente, el estado africano produce cerca de 1,6 millones de barriles diarios, cifra que descendió a 1,5 millones debido a la actual crisis socio-política.

Su industria petrolera es manejada por la estatal National Oil Corporation (NOC), responsable de implementar acuerdos de exploración y explotación en conjunto con empresas internacionales como Eni, StatoilHydro, Occidental Petroleum, OMV, ConocoPhillips, Hess Corp, Marathon, Shell, BP, Repsol, ExxonMobil y Wintershall. No obstante, varias compañías ya anunciaron el cese de operaciones hasta que se normalice la situación y retiraron a sus trabajadores del país.

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